Miércoles 29 de abril, en la Galería Puente 41 —sede física de Puente Plataforma Cultural—, se vivió un encuentro marcado por la energía vital de Julio Izquierdo. El autor, a sus 88 años, presentó en Zaragoza Corazonadas, su poemario publicado por la editorial El Eco de los Libres.

El evento comenzó con la bienvenida y presentación del espacio por parte de su director, El Yako, quien destacó la disposición del equipo de Puente Plataforma Cultural para acoger la presentación desde el primer momento, ya que conocían por distintos caminos el trabajo del artista y deseaban trabajar con él. La tarde continuó con una lectura poética en la que participaron Carmen Aliaga y David Bendicho, quienes leyeron tanto poemas del propio Julio Izquierdo como textos de su autoría, generando un diálogo literario cercano y fluido.

Posteriormente, Marcos Callau conversó con Julio Izquierdo en un intercambio que permitió profundizar en su obra y en su manera de entender el arte. El autor dejó ver una energía serena pero firme, reflexionando sobre sus textos y también sobre su pintura, de la que se presentó una pequeña selección.


La velada avanzó hacia un ambiente más distendido con un vino compartido, en un espacio que se sintió especialmente acogedor mientras la lluvia caía en el exterior. A pesar del clima y de las numerosas obras que atraviesan el centro de Zaragoza en estos momentos, la asistencia fue notable. Entre el público, destacó la presencia de compañeros del ámbito de las artes plásticas como Alfonso Ortiz Remacha, Antonio C. Meler, Juan Luis Borra y Paco Rallo, así como la del escritor Roberto Malo quienes quisieron arropar al autor en esta cita. En un último tramo, El Yako retomó el diálogo con Julio Izquierdo, centrándose esta vez en su faceta pictórica, sus motivaciones y enfoques.
El cierre llegó con las lecturas finales a cargo de Lourdes Alhajas, seguidas por el propio Julio Izquierdo, quien puso fin a la velada leyendo dos poemas, en una sala sostenida por un silencio atento y absoluto ante las palabras del autor. Fue una velada tranquila, cercana, en la que Julio Izquierdo dejó claro que el arte, cuando se vive con pasión y sinceridad, proyecta una energía incombustible.
Fdo. Equipo Galería Puente 41
